EL TOCUYO... algo de su historia
Capital del municipio Morán, en el estado Lara. Fue antiguamente una ruta de paso entre diversas regiones; su ubicación dentro de un valle, fertilizado por las aguas del río Tocuyo, en medio de una zona semidesértica, determinó el auge que fue tomando, así como su región circunvecina como punto de partida excepcional para iniciar el proceso de la colonización española en el territorio venezolano. La permanencia de los alemanes en la provincia de Venezuela fue un factor negativo dentro de la política hispánica de poblamiento en América y es por eso que la presencia de Juan de Carvajal y la fundación de El Tocuyo el 1
de noviembre de 1545, marcan el comienzo de esa actividad creadora, firme y organizada, que hace de El Tocuyo la «Ciudad Madre», núcleo desde donde se irradia la colonización: Barquisimeto, Borburata, Cubiro, Guárico, Trujillo, Valencia, Caracas, etc. se gestaron y florecieron con vecinos y ganado tocuyanos.

Se llamó inicialmente Nuestra Señora de la Pura y Limpia Concepción del Tocuyo. La expansión social, económica, política y cultural se logra debido al espíritu emprendedor de los grupos españoles, portugueses e italianos que habitaban en El Tocuyo y que dieron todo su aporte y esfuerzo a la gesta colonizadora. Los reyes españoles de finales del siglo XV y comienzos del XVI inician su labor en América con una proyección moral, espiritual y económica que se va a ver materializada en el régimen de la encomienda. Esta institución nace en América en forma espontánea, por las necesidades locales y la presión de ciertos grupos poderosos. Las primeras de ellas fueron otorgadas por Juan de Carvajal en El Tocuyo y a la muerte de éste las ratificó Juan Pérez de Tolosa.

El Tocuyo sufrió su más grande transformación física y espiritual a partir del 3 de agosto de 1950, día en que un fuerte movimiento sísmico asoló la ciudad y destruyó parte de su antigua arquitectura; lamentablemente, el resto de su destrucción se debió a la forma indiscriminada en que los organismos oficiales decidieron arrasar con todo lo que, aún estando en pie, sufrió los deterioros del terremoto. A partir de ese fatídico año 1950, ya El Tocuyo dejó de ser lo que había sido: las construcciones coloniales de tanta tradición desaparecieron y la mayor parte de las familias tocuyanas, de hondo arraigo en la región, se trasladaron a Barquisimeto o a Caracas.
Hoy en dia nos sentimos orgullosos de ser Tocuyanos!